día y hora

viernes, 13 de diciembre de 2013

Outono dos Pazos

Entre bidueiros e umeiros espidos
unha fraga enmeigada
fronte ó pazo de Ouril,
febril luz de outono
esvaída, 
guíame cara ó pazo
de Santa Cruz, i eu
dende aí, afiuzada
a súa beleza,
contemplo, con grandeza
a fermosa enseada
de Bueu,








lunes, 9 de diciembre de 2013

Outono en Cela e Praia de Beluso (Bueu)

O feble sol de Decembro
alumea, oblicuo, a cancela
da miña horta e amorna,
vagaroso, as avermelladas
videiras de Cela...                           
Berce do viño Tinto Femia...,

e esvarando polas súas ladeiras
atopámonos, con gran amor,
coas praias e dunas de branca area,

Agrelo e Portomaior...., 
 Cara ó Sur, esgotada  polo uso
das longas mareas, 
do verán,      


déitase a miña dorna
na praia de Beluso
ó abeiro da nortada.


miércoles, 4 de diciembre de 2013

Poemario "Mirafondos", poesía

Hoy, por fin, rendí cuentas con mi pasado.

Una ola extrema engulló mi cuerpo,
caminé suspendido de una fina cuerda
y apoyé mis brazos en una tormenta
   de verano,
sentí el frío del miedo,
fue entonces, sobre el pavimento mojado,
cuando ¡dioses planetarios!,
me encontré con mi propia sombra
y me vi a mi mismo, reflejado;
cerré los ojos.

El tiempo se detuvo, y al cabo
de unos cuantos años,
oblicuo el cielo raso, me topé,
de nuevo, con mi propia umbría.

No la reconocí, y ella
se alejó de mi vida
con aire contrariado.


lunes, 2 de diciembre de 2013

Poemario "Mirafondos", poema adicado a unha Rosa

Onte non che puxen flores,
                                               síntoo;
aquelas rosas vermellas que
con tanto agarimo
embelecías o floreiro azul,
preto do peitoril da ventá;

dende aí mirabas o mar e tamén
a illa pendurada
na liña do horizonte que tanto
che engaiolaba;

o frío de Decembro,
inqueda nostalxia,
borrou o teu sorriso,
rosa vermella
 para sempre,
e quedou murcha,
rosa roseira,
a miña Rosa;

onte non fun quen
de poñerche flores,
                                               síntoo
de veras con toda
a miña alma.


domingo, 1 de diciembre de 2013

Poemario "Mirafondos", prosa poética.

                                                                                         (página de sucesos)

El vehículo hizo un extraño
y Piñeiro perdió el control 
de su Mercedes clase D,
                                     empotrándose
contra un viejo roble centenario
en el kilómetro cuarenta y tres 
de la carretera nacional N-550,
cerca de Padrón, en dirección a Santiago
de Compostela, donde se dirigía, 
desde Pontevedra, a la notaría 
del Sr. Sousa para realizar unas gestiones
acerca de la herencia familiar.

Un aparatoso accidente que, 
                                     afortunadamente,
no revistió daños
personales graves; 
sólo una secuela en el pulmón izquierdo
debido al aplastamiento contra el volante
que le produjo inicialmente
una pleuresía, y después, 
una pleurodinia recurrente
que le provocaba, de vez en cuando, fatiga.

Eso sí, el coche quedó para chatarra: 
siniestro total; un amasijo de hierros
                                     retorcidos
y un puzle desordenado de plásticos
y vidrios rotos esparcidos
por todas partes.


jueves, 28 de noviembre de 2013

Poemario "Mirafondos", poesía cotidiana (sin título)

                                                               (poesía cotidiana)

Un nuevo día se deslizaba 
por la persiana de mi habitación
y yo, lobo deshabitado,
me disponía a emprender
el cotidiano guión
de un argumento inacabado.

La noche había transcurrido
entre sobresaltos ensoñados,
desde el cuarto de baño, una voz
de reproche me espetó:
"tu ronquido me atravesó las entrañas";

la indiferencia se hizo palpable
y yo, lobo estepario, me volví invisible
envolviendo mi torpeza
entre sonidos apagados,
no es culpa tuya, ojos claros,
alcánzame la cafetera
voy preparando el desayuno,
luego te llamo,
la radio emitía una voz
metálica y la cuña publicitaria
repetía sus propias mentiras:
"acariciamos el veintiséis por ciento
de la tasa de paro",
el café te salió un poco aguado,

segundo reproche, cogí el abrigo,
abrí la puerta
y el frío invierno penetró
en mi cara como
una ola agrietada,
 y yo, lobo solitario,
desaparecí hasta perderme
en la aterida penumbra de mi barrio.

martes, 26 de noviembre de 2013

Poemario "Mirafondos", poesía

                                                                  (lento)
                                                         
Ayer pude escuchar
el silencio de tus palabras
y en tu mirada aprecié
el nácar apagado de esos ojos negros,
fruta madura sin brillo derramada.

Debimos alimentar nuestros sueños,
acariciando el delicado cristal
donde apurábamos, con pasión,
la última tregua,
hasta que el amanecer
nos sorprendía envueltos
en una espesa niebla.