día y hora

lunes, 15 de julio de 2013

Empapelado; publicado en el diario El País, 16-07-2013

Empapelado


No cabe la menor duda que el diario El País tenía toda la “razón” del “mundo” cuando publicó, en primicia, los papeles de Bárcenas, aunque éstos fuesen, inicialmente, unas simples fotocopias. Ahora, al parecer, resulta que todo el “mundo” sabía que aquellos no eran papel mojado sino originales. Desconocemos si están escritos sobre papel cuché, cebolla o higiénico pero, sobre el papel, bien pudieran haberlo sido en papel carbón (una copia para el partido y tres para él), que si alteramos torticeramente el orden de alguna consonante de esta palabra, nos saldría otra bien distinta, soez y vulgar, eso sí, por la que, también se conoce al supuesto autor, que no es otro que el extesorero del partido popular.

Al principio, éste hizo el papel que le correspondía, despistando a propios -los de su partido- y a extraños (incluídos los de su propio partido). Es cierto que, más de una vez, este buen señor ha perdido totalmente los papeles cuando, por ejemplo, realizó con maestría alguna que otra peineta al respetable. Pero finalmente, fue víctima de sus propias mentiras y contradicciones y el juez, harto, lo ha empapelado metiéndolo en el trullo, a ver si refresca un poco la memoria y pone, de una vez por todas, los auténticos papeles encima de la mesa, ¡Caiga quien caiga!, como ha manifestado en su día algún miembro o miembra del partido popular.

lunes, 8 de julio de 2013

Chegou a hora da Xustiza, publicado no Diario de Pontevedra, 10-07-2013

CHEGOU A HORA DA XUSTIZA

O proceso doloroso  do arbitraxe das preferentes e subordinadas rematou cun sentimento agridoce. Moitos conqueriron, por este medio extraxudicial, o que é de seu: os seus aforros. Pero moitos máis, moitísimos, quedaron na cuneta a velas vir, comprobando como minguaban os seus cartos por mor dunha quita forzosa que ninguén, ata o de agora, foi capaz nin de explicar, nin moito menos de convencer.
            Agora tócalle á Xustiza recompoñer un crebacabezas que deixou polo camiño amizades esnaquizadas, confianzas finiquitadas e moita, moita carraxe contida perante dunhas entidades financieiras que, en moitos dos casos, só preocupáronse de sí mesmas, non estando á altura das circunstancias.
            A Xustiza ten que ser capaz de sandar as feridas inflixidas, arranxando o dano causado aos afectados, poñendo punto e final a un conflito que endexamais debeu acontecer. A Xustiza,  como di o noso código civil, non debe ser allea a esta realidade social, verdadeiro dramatis personae; e ten que ser capaz de dar, para cada caso, unha resposta axeitada e xusta.
            Os nosos parabéns para aquelas 36.000 persoas que atoparon, por fin, o final do túnel, recuperando os  seus aforros. Pero non debemos esquecer á maioría dos afectados que agora van principiar, con preocupación, unha andaina xudicial para moitos descoñecida.
            Mais que nunca temos que lembrar a definición de Xustiza que formulou, séculos atrás, un tal Domicio Ulpiano, filósofo e xurista romano, cando dixo dela: “suum cuique tribuere”;  é dicir, dar a cada un o que é de Seu.


viernes, 5 de julio de 2013

El Bardo de Long Island, WALT WHITMAN

Nada mejor, para refrescar este sofocante calor veraniego, que escoger un fragmento del poemario de este genial poeta americano (1819-1892), recogido en su libro "Hojas de Hierba", al que también le dedicó Federico García Lorca un poema titulado Oda a Walt Whitman,
(fragmento nº 22)

"Y tú, mar... También a ti me entrego. Adivino
lo que quieres decirme,
Desde la playa veo tus dedos que me invitan,
Y pienso que no quieres marcharte sin haberme
besado.
Debemos estar un rato juntos: me desnudo y me
llevas muy lejos de la costa,
Arrúllame y durmiendo al vaivén de tus olas,
Salpícame de espuma enamorada, que yo sabré
pagarte.
Mar violento, tenaz y embravecido,
Mar de respiros profundos y revueltos,
Mar de la sal de la vida, de sepulcros dispuestos 
aunque no estén cavados,
Rugiente mar que, a capricho, generas tempestades o calmas,
También soy como tú: con uno y muchos rostros,
Participo del flujo y del reflujo,  cantor soy de 
los odios y de la dulce paz,
Cantor de los amantes que duermen abrazados,
También doy testimonio del amor a mis prójimos....."

Nota: como dice Enrique López Castellón, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid en el prólogo del libro " Canto a mi mismo" de Walt Whitman: "Su cuerpo fue a abonar la tierra, a fin de que crecieran más lozanas y frescas -ya para la eternidad -sus inolvidables Hojas de Hierba". "Canto a mi mismo es, en realidad, un canto a todos los hombres identificados con la naturaleza entera".

lunes, 1 de julio de 2013

Una cura de humildad, publicada en el Faro de Vigo, 8-07-13 (edición digital)



UNA CURA DE HUMILDAD 

Nadie, ni uno mismo, debería considerarse el más listo de la clase, ni el más guapo (tampoco el más feo). Aunque tengamos nuestras fantasías o aspiraciones, o complejos, debemos aterrizar de vez en cuando poniendo nuestros pies en el suelo, y no estar suspendidos constantemente en las nubes. La pólvora hace mucho tiempo que fue inventada y a lo más que podemos aspirar es a ver cumplidos, algún día, nuestros deseos más lascivos. Digo más, es necesario que alguien nos despierte de nuestras efímeras ilusiones y nos haga ver que las cosas, a menudo, no son como nos las pintan, y que tenemos que mordernos, más de una vez, los labios, apretando bien los dientes, antes de creernos mejores que los demás.

                Por poner un ejemplo reciente, es lo que ha sucedido con la selección española de fútbol que ocupando, en estos momentos,  el número uno en el ranquing de la FIFA, era la envidia y el ejemplo a seguir por las demás selecciones. Hasta que la Canarinha nos hizo morder el césped del Maracaná.

                Si uno no es capaz de practicarse, de vez en cuando, una cura de humildad, nada más aconsejable que acudir a un buen amigo, al que con frecuencia ignoramos, para que nos cure las heridas que nuestro orgullo no nos deja apreciar.

lunes, 24 de junio de 2013

"Carta abierta al F.R.O.B."







CARTA ABIERTA AL F.R.O.B.
Ministerio de Economía y Competitividad


Como ustedes conocen muy bien, una parte considerable de clientes, titulares de Participaciones Preferentes y deuda Subordinada, afectados por estos complejos productos financieros, han acudido al proceso arbitral de consumo auspiciado por la Xunta de Galicia y, como en el caso de Novagalicia Banco, han podido recuperar con éxito sus ahorros. La mayoría, lamentablemente, no lo ha conseguido después de más de un año de angustiosa espera.

 La posibilidad que les ofrece en estos momentos el F.R.O.B. de aceptar las condiciones para el canje y obtener la liquidez mediante la compra de las acciones por parte del Fondo de Garantía de Depósitos, que en el caso de algunas emisiones de Participaciones Preferentes puede suponer una reducción o quita de más del 40% del nominal invertido, no debe ser óbice para que, aquellos que lo deseen, puedan seguir intentando recuperar la totalidad de sus ahorros por la única vía que les queda, que no es otra que la Judicial, puesto que el derecho de toda persona a la tutela judicial efectiva consagrada en el artículo 24 de nuestra Constitución, debe prevalecer sobre cualquier otra consideración o interpretación que se le quiera dar en relación a la resolución de este grave conflicto que afecta a miles de ahorradores.

Muchos, cansados de esperar una solución negociada –la arbitral- que le va a ser negada, necesitan con urgencia disponer de la liquidez de sus ahorros, aunque sea parcialmente, pues para muchos, éstos son los únicos recursos de que disponen en estos momentos de penuria económica, ahogados por las deudas, por la situación de desprotección social, o porque necesitan de su dinero para cubrir sus necesidades más básicas, sin que ello implique renunciar a sus derechos. Negarles esta expectativa sería atentar contra uno de nuestros principios jurídicos fundamentales y, por lo tanto, frustrar las aspiraciones de obtener algún día la recuperación de sus ahorros que con tanto sacrificio les ha costado conseguir.

En los contratos de aceptación, canje y posterior liquidez, nada se dice, ni a favor ni en contra, de que aquellos titulares de productos híbridos que así lo deseen, puedan, una vez recuperada parte de la liquidez de sus ahorros, continuar reclamando por la totalidad lo que es suyo.

Son muchas las dudas razonables que en estos momentos tienen los afectados (hasta los propios operadores jurídicos las tienen). La información, a veces confusa, que reciben de los medios de comunicación y, a su vez, proporcionada por la propia entidad financiera, no ayuda a despejar la incertidumbre de si la firma del documento de aceptación, sin el debido conocimiento, pudiera devenir en el futuro, bien en la pérdida del derecho a reclamar judicialmente, o, si existe esta posibilidad, en la disminución cuantitativa en la recuperación de su inversión. Por todo ello, les rogaría una aclaración a la mayor brevedad posible, habida cuenta que el plazo finaliza el día 12 de julio de 2013.

 
 

Los "intocables", publicado en el Faro de Vigo, 17-07-2013


LOS INTOCABLES

Ahí los tenéis, ocupando la cabecera de los periódicos. Van sobrados por la vida, indolentes al sufrimiento ajeno porque lo que piensan de ellos los demás, sencillamente, les importa un bledo. Tienen, con frecuencia, lagunas de memoria; padecen de amnesia transitoria. Si les preguntas por qué o cómo pudieron hacer tal cosa, responden con evasivas: Yo no…, sacudiendo la culpa a sus adláteres más sumisos que ahora se han quedado desprotegidos, indefensos y a merced de la ira del respetable.

            Cuando ostentaban el poder omnímodo, los intocables se sentían dueños del universo y protectores de los más débiles y necesitados. Ahora, cuando han pasado a ser simples mortales y a compartir el espacio telúrico, quisieran desaparecer, volverse invisibles. Pero en sus rostros todavía conservan esa mirada fría de antaño, desafiante, a veces. Sus gafas de D & G y sus impecables trajes hechos a medida les delatan. Pero ahora ya no gozan de la popularidad ni del aplauso fácil y complaciente. Quieren disimular en sus comparecencias, cada vez menos públicas, pero les hierve la sangre, les corroe no gozar del prestigio irrecuperable. Se sienten, ahora, incomprendidos.

¿Por qué; cómo hemos llegado a esta situación?, se preguntan azorados, incrédulos. Nosotros que éramos los intocables, los conseguidores, los favorecedores; ahora sentimos, nos dicen, sobre nuestra conciencia la respiración entrecortada del venido a menos, del asfixiado hipotecado, del indignado, del desesperado preferentista, del ahorrador engañado.

            A pesar de todo, los seguimos viendo, de vez en cuando, en los periódicos, con ese aire altivo característico de intocables pero, al mismo tiempo, con el brillo apagado en sus pupilas y el rictus desencajado en sus caras. Han quedado tocados para siempre en su honor y en su orgullo perdiendo el poco crédito que aún les quedaba.

jueves, 20 de junio de 2013

Tocando "Suelo", publicado en el Faro de Vigo, 23-junio-2013


Tocando Suelo

A veces, en la vida, es aconsejable y hasta necesario, pegarte de bruces contra la suela de tus zapatos para darte cuenta de determinadas cosas. Es lo que sucede con las llamadas “cláusulas suelo” que, otrora agazapadas o disimuladas entre el clausulado de tu hipoteca y a las que no le prestabas la menor importancia, son ahora más conocidas que la prima de riesgo, que ya es decir.
Las cláusulas suelo eran unas mentirijillas inocentes y piadosas como, cuando niños esperábamos la tan ansiada llegada de los Reyes Magos y no veíamos el día en el que podíamos disfrutar de nuestros deseados y merecidos regalos. Pues con las cláusulas suelo ocurre lo mismo. Sabíamos, ahora con mayor conocimiento de causa (o de cláusula), que el índice de referencia llamado euribor está en estos momentos tan bajo como el índice de confianza que usted y yo y la inmensa mayoría de los españoles tenemos en nuestra economía y en nuestros políticos. Y a pesar de ello comprobamos, mes a mes, cómo nuestra hipoteca no baja, en el mejor de los casos, del 3,5%.
El milagro de que, algún día, pudiésemos llegar a pagar por nuestro recibo del préstamo la mitad, ha llegado por fin para algunos en forma de sentencia del Supremo. Para los demás mortales y sufridos consumidores, todavía habrá que aguardar un poco, pero, a buen seguro, que llegará, de una forma u otra.
Por lo tanto, ¡Gaudeamus!, al comprobar que, poco a poco, estas cláusulas abusivas van desapareciendo de nuestras vidas por la fuerza de la razón y también gracias a algunas sentencias judiciales.
Entre todos conseguiremos el equilibrio contractual necesario que debe presidir en todo momento entre las partes contratantes.